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This ^ is super fun LOL. (You can’t see it on your dashboards!)
YAAAY! Me voy a quedar toda la noche pelotudeando xD
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YAAAY! Me voy a quedar toda la noche pelotudeando xD
Nace la sección en la que cuento que me gustaría que ciertos objetos que ya existen, pudieran usarse con cosas para las que no fueron inventadas.
Hoy: Cargadores.
En wikipedia, si buscás cargador, te aparecen tres opciones:
Cargador puede referirse a:
Yo me voy a focalizar, en el que carga baterías. Todos sabemos como funciona y lo que hace, así que voy a ir directamente al grano, pero si quieren puede leer el artículo acá.
El tema con los cargadores es que todavía no existen para las personas. Hay algunos “caseros” si se quiere, como por ejemplo, dormir; el cargador de baterías humanas más famoso hasta ahora.
Pero el problema es que dormir, a veces no alcanza o no cubre todo lo que necesita tener un cargador de baterias humano, yo lo veo como un cargador bastante básico, se puede usar una vez al día, generalmente, en ciertos horarios casi preestablecidos y a veces, no funcionan bien.
La pregunta del millón entonces es ¿Cómo tiene que ser un cargador de baterías humano 100% efectivo? La respuesta es simple, tiene que ser igual a un cargador para celulares. Con cable mini-usb, que se pueda conectar en todos lados y lo más importante de todo, que mientras esté cargando podamos seguir viviendo.
¿Y para qué alguien querría un cargador de baterías humano?
Bueno, yo pensé en un ejemplo personal. Puntualmente a mi buscar trabajo nuevo es algo que me frustra un montón, probablemente sea porque soy muy ansiosa y no me gusta esperar. Pero creo que el principal fin del cargador para humanos, sería para cargarnos de energía y seguir intentado, todo lo que cada uno intenta día a día.
A continuación tomaré mi ejemplo como referencia e ilustraré, el uso, los beneficos y como cambiaria mi vida, si hoy existiese el cargador de baterías humano:
- Todo empieza cuando decido buscar un trabajo nuevo…

- A medida que voy teniendo distintas entrevistas y no me llamán de ninguna, se empieza a complicar todo…

- Y al final de todo, termino algo frustrada y recargar las pilas para seguir adelante, no es algo fácil que se haga de un día para el otro…

- PERO, si tuviera el cargador de baterias humanas, todo sería distinto…


- ¡Listo! Entre una y dos horas ya estoy…

Mientras esperamos que alguien lo invente, hay que meditar, comer mucho cereal con leche y ponerse en sintonía con los rayitos de poder interiores, así nuestras baterías no se agotan tan rápido.
El Domingo 17/04 puse esto en Twitter
Hoy, @bisarro pone esto en Twitter
Así nace el mejor personaje que puede existir en una semana.

Gracias Semana Santa por traeros a Miernes. Gracias Miernes, por hacernos feliz, snif.
Mi papá fue quien me enseñó a usar una computadora, el que me regaló la Super Nintendo y el que traía cosas raras a casa.
De hecho, tengo una anécdota bastante divertida para compartir: Un día mi padre llegó a casa y trajo una cosa que tenía una lucecita roja que parpadeaba, cuando le pregunté qué era me dijo:

y me tiró al piso, nos reimos mucho y nunca jamás me reveló lo que era.
Un par de años más tarde me enteré que era “PULSE”, un disco de Pink Floyd.
Mi padre me amaba y yo lo amaba a él. Lástima que se murió en un accidente de auto cuando tenía 7 años.

(me dibujé con rulos porque cuando era chiquita tenía muchos)
Todos los psicólogos que me atendieron desde esa edad, hasta los 17 más o menos, coincidian en lo mismo, en que reprimía todo y no hacia “el duelo”.
Me pudrí de escuchar esa palabra en tantos años de mi vida, llega un punto en el que cuando todas las personas repiten lo mismo, sentís que estás hablando con robots o que un alien malo los hipnotizó, no sé, pero no se siente real.
Igual, tenían razón. A Estela, que fué la psicologa que me ayudó a “destrabar” este tema, le expliqué que no hablaba de mi papá con nadie porque cada vez que lo hacía me desarmaba.

Después de varias charlas, varias sesiones y varias lágrimas, logré dominar el asunto como una campeona. Logré “hacer el duelo”.
Tardé unos años, pero al final lo logré y hoy ya puedo hablar de mi papá con total naturalidad, sin sentir que me parto en millones de pedacitos. Logré que los recuerdos lindos puedan opacar el dolor de ya no tenerlo más conmigo.
Claro que a veces me pongo a llorar porque lo extraño y lo necesito, pero es algo que siempre me va a pasar, la diferencia está en que ya no lo… sufro tanto.
Cuando se murieron mis abuelos fue distinto, ya venía entrenada así que no me guardé nada y lloré todo lo que tenía que llorar, grité todo lo que tenía que gritar y hasta me reí todo lo que me tenía que reir.
Cuando se murió mi genial cobayo Billy, pasó exactamente lo mismo.
(Si estás pensando que no se puede comparar la muerte de un humano con la de un animal, no podemos ser amigos)
Analizando mi cerebro.
La historia de mi cabeza, puede dividirse en dos: antes y después de la secundaria.
El antes, abarca el período que empieza en la primaria, más precisamente en tercer grado, y el después abarca el período que empieza cuando terminé la secundaria que se extiende hasta nuestros días.
Las grandes diferencias entre el antes y el después, es que antes yo era algo así:

Un ser humano odioso, malvado, malhumorado, triste y lleno de ondas negativas.
Cualquier persona que me conoce desde esa época puede afirmarlo con un poquitito de miedo y horror en los ojos.
Gracias a Yoda y las fuerzas del universo, maduré y me convertí en casi todo lo contrario:

Una persona bastante alegre, llena de energía positiva, que cree en el poder de los sueños (?). Si bien todavía conservo mi mal carácter y malhumor, los domino muchisimo mejor ;)
Mi teoría es que siempre fuí así, pero antes hacía todo lo posible para ocultarlo. Aunque a veces hoy me siento bastante pelotuda (inseguridades, inseguridades all over the place), estoy súper “orgullosa” de ser la persona que soy.
El problema…
Es a pesar de todo lo que me pasó, a pesar de que ahora hago los “duelos” como una campeona, ambas Celestinas tienen algo en común:
Les cuesta “dejar ir”.
La diferencia está en que la Celestina de antes lo reprimía y la Celestina de ahora no.
Nos vamos a concentrar en la Celestina actual, que es quien escribe y quien importa, lo pasado pisado.

A pesar de que ya inventé la “pócima del desalojo”, necesito algo más potente, porque realmente me cuesta dejar ir las cosas, las personas, los lugares…
Para que se den una idea, lo siento como si me pegara con la gotita:

Después es jodido despegar la gotita, porque lo que la gotita pega nada nada lo despega, no lo olviden nunca jamás.
De hecho cuando era chica, hice un experimento, como no creía que la gotita pegara de todo, me pegué las manos y los dedos. Me asusté tanto que lloré muchisimo y le pedí a gritos a mi mamá que le dijiera al doctor que no me corte las manos. Aunque no hizo falta llevarme al doctor.
A veces despegarse es una necesidad, porque ya estar pegados tanto tiempo empieza a doler, porque nos aburrimos de estar pegados y necesitamos cambiar, porque queremos tener pegadas otras cosas, etc..
Y duele como la puta madre.
Cada vez que me despego de algo siento que dejo pedacitos de mi pegados en la otra cosa, persona, lugar. Dejo espacios vacíos que tardan un montón en reconstruirse y me hacen sentir perdida, tipo un fantasmita…

Por lo tanto debería ponerme a trabajar en alguna loción, crema o gel, que me ayude a despegarme con más suavidad, para que duela menos y no me queden agujeros gigantes que me cuesten tapar.
Me voy a pensar. Si se les ocurre algo, me avisan :)
Resulta que iba a escribir otra cosa que no tenía muy en claro, asi que decidí armarme una playlist con música inspiradora.
No la terminé.
Reconozco que soy una persona muy sensible a todo lo que hay en el universo ja, y eso es bueno y malo a la vez. Pero ahora me voy a concentrar en lo bueno.
Voy a decir que todo el mundo ama la música, porque no imagino alguien que no lo haga, si conocen a alguien, avisen que le mandamos a alguien para que lo cure (?).
La cuestión es que algunas canciones cuando las escucho, imprimen sus letras en mi cerebro y me quedan en la sangre, me mueven un montón.
Y me pasa que necesito hacer algo más que escucharla 8237489739824 veces, necesito como sacarme esa cosa que me producen, exteriorizarla. Y como no puedo darles un abrazo, empecé a dibujarlas :D
Acá va una lista de 5 canciones, con su mini historia:
1) Shake it out - Florence and The Machine

La escuché por primera vez en How I met your mother, en el capítulo, encajaba PERFECTO. Así que la googlé, la escuché, leí la letra y me enamoré MIL.
Yo les cuento (?)hace un tiempito, me metí en una burbuja y veia la vida de color rosa, en otras palabras, me gustaba un pibe. Mucho. Resulta que con el tiempo me pincharon la burbuja a la mierda y escuche muchisimo a Adele mientras lloraba una banda y me sentía una pelotuda.
Justo cuando me estoy empezando a pegar con la gotita nuevamente, aparece esta canción. Me hace sentir aliviada y esperanzada (?). Me motiva a levantarme una y otra vez. Me hace sentir que crezco con cada golpe que me doy.
2) My hero - Foo Fighters
La historia es cortita, escucho esta canción y, como si fuera una peli que se proyecta en mi cabeza, veo pasar toooda mi infancia con mi papá. Y aunque me duele un poqutitito extrañarlo, recuerdo toodo con una sonrisa gigante :D
3) Listen, do you smell something - Four Year Strong

¿Viste cuando tenés un mal día? ¿De esos en los que pensás que sos un pelotudo y todo te va a salir mal en la vida? Bueno, yo me siento así todo el tiempo, pero gracias a esta canción me lleno de rayitos de poder y siento que puedo hacer lo que quiera, cuando quiera :D
Asi que, muchas veces, esta canción en la patada en el culo que necesito para activar mi vida.
4) Learning to Hunt - Guided by Voices

La escuché por primera vez cuando vi una de mis pelis favoritas de la adolescencia: “Crimen y castigo en los suburbios” xD. Ahí me enamoré para siempre de Vincent Kartheiser, a quien seguramente conozcan por su papel en Mad Men.
La cuestión es que esta canción me calma, me trae mucha paz, le pone stop a mi cerebro. Con esta canción miro el techo acostada en mi cama y no pienso en nada.
Podríamos decir que es anestesia en forma de canción.
5) 100% - Sonic Youth

Con 100% ando en skate, tengo el pelo rosa y tengo una actitud de mierda, todo otra vez. Quiero tocar la guitarra y formar una banda re loca con la que rompamos instrumentos.
Cuando estoy podrida de las responsabilidades, el trabajo y la vida adulta, recurro a esta canción y me siento en la secundaria de nuevo (la parte copada, no la chota).
Tengo millones más para contar, pero debería buscarlas y tengo sueño. Lo importante es que muchas veces, por no decir siempre, la música me transporta a otro tiempo, a otra realidad, lo que me ayuda a ver lo que me pasa, desde otro ángulo ;)